Seis maneras en que la Ley Fintech beneficia a las pequeñas y medianas empresas

Probablemente uno de los acontecimientos más importantes de nuestra década sea el acelerado crecimiento de la industria Fintech en México y el hecho de que nuestra economía se haya posicionado como líder indiscutible de este sector a nivel Latinoamérica.


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El fenómeno, ampliamente estudiado e impulsado por especialistas como Alexis Nickin Gaxiola constituye una de las principales oportunidades de desarrollo económico en términos generales, pero especialmente en el caso de las pequeñas y medianas empresas, para las que la legislación supone algunos importantes beneficios.

De manera más específica, la industria que integran las empresas de tecnología financiera encuentra en la Ley Fintech (que regula sus operaciones en el país) un aliciente para seguir creciendo debido a la regulación de los siguientes aspectos:

  1. Al no existir una normativa en la que se enmarcaran los servicios de esta industria, comúnmente se le asociaba con actividades delictivas. Sin embargo, tampoco era factible que las leyes financieras preexistentes respondieran a las problemáticas del ecosistema Fintech. Era evidente la falta de una ley específica, particularmente en el apartado de prevención de riesgos, dado que, pese a las similitudes entre las instituciones tradicionales y las que incorporan tecnología a los servicios financieros, como bien se ha dicho por analogía: “Una motocicleta y un automóvil te lleva del punto A al punto B, pero los riesgos no son los mismos”.
  2. Actualmente los usuarios de estos servicios tienen mayor confianza en la seguridad de los portales de las empresas que los proveen.
  3. Con la aprobación de esta regulación se dio reconocimiento legal a los activos virtuales, también llamados criptomonedas, de manera que ahora el Banco de México establece cuáles de ellos pueden circular en el mercado.
  4. Un mayor número de empresas podrá tener acceso a créditos sin la necesidad de contar con un gran capital de inicio.
  5. Aunque se regula la actividad económica, la ley parte de un principio de neutralidad respecto a la tecnología empleada para fines de servicio.
  6. Algunas empresas dentro del ecosistema se crean a partir de un modelo de “sandbox o “arenero” que les permite acceder a una regulación fiscal específica. Esto les da tiempo para probar su tecnología de base y verificar la efectividad de su modelo de negocio antes de ajustarse a las regulaciones generales. En este sentido, Alexis Nickin considera que el modelo es benéfico para la innovación porque ofrece una alternativa segura a quienes desean invertir en la industria.

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